Reconocida mundialmente como una de las violaciones más severas de los Derechos Humanos de la niñez y la adolescencia, tiene consecuencias devastadoras en el desarrollo físico y mental de los niños y niñas que la sufren. Por ello, y con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los menores víctimas de esta violencia, desde “Mirant al Sud” y la ong salvadoreña “Huellas” trabajamos en el proyecto Magdalena.
El Programa Magdalena:
Con estas características, los datos arrojan cifras devastadoras en “explotación sexual comercial infantil”: en el puerto de Acajutla el 50% de los “clientes” busca a varones menores de edad (según datos de la Procuraduría de los DDHH).
Con el objetivo de luchar contra ésta y otras prácticas que violan la dignidad
Para ello, ha puesto en funcionamiento un albergue destinado a acoger a estos menores, con el objetivo de brindarles la necesaria atención psicosocial y educativa que les prepare para reintegrarse en la sociedad.
Este fortalecimiento de su desarrollo psicosocial, unido a una promoción, defensa y protección de sus Derechos Humanos y a una atención integral en salud integran los distintos componentes de un programa que busca el apoyo internacional para poder hacer de esta lucha un día a día hasta que este problema sea totalmente erradicado.
“Las autoridades deben protegerte de la explotación y los abusos sexuales, incluidas la prostitución y la participación en espectáculos o materiales pornográficos”.
Artículo 34,
Convención de los Derechos del Niño (1989)